Hablando a grandes rasgos, el hilo conductor que une a estas tres entradas sería la siguiente: en la entrada Mercado se describiría el moto que hace que cualquier cosa (incluso la basura, esto es, objetos de mala calidad) sea oro, algo que se pueda vender.En nuestro caso nos interesa el caso de que la basura sea arte. A este fenómeno se la llamaría Espectáculo y en dicha entrada hará hincapié en ese concepto, pese a que en el fondo estaremos hablando de lo mismo que en Mercado. En la entrada Galería de Arte aparecería el fenómeno del Espectáculo aplicado en el mundo de arte ( dicho fenómeno se da en todos los ámbitos de la sociedad, no solo en el mundo del arte).
El mercado es hoy en día lo único en nuestra sociedad que determina el valor artístico de una obra.La diferencia de las antiguas formas de valoración artística es que el mercado no responde al arte, sino al hecho de que la obra se pueda vender (se pueda convertir en oro) o no. Si se puede convertir en oro, es una gran obra de arte y si es por un gran precio, es mejor que otra obra de arte más barata. En resumidas cuentas, el precio es lo único que fija el valor artístico de una obra.
Es diferente a otras épocas puesto que se utilizaba el criterio para determinar el valor artístico, siendo este valor sopesado por artístas o expertos, gente familiarizada con el arte.Podríamos decir que antes el valor artístico de la obra de arte se determinaba en la propia obra de arte y en cambio hoy en día se determina fuera de la propia obra de arte, en el que se pueda vender o no. Lo importante es que un objeto se pueda vender y si para que se venda tiene que ser llamado arte, el mercado lo llamará arte y si el mercado lo llama arte, es arte. Este último fenómeno (lo que el mercado presenta es bueno, verdadero y necesario) se llama espectáculo, lo retomaré un poco más adelante.
Cualquier cosa que se oponga al mercado será eliminado por los dispositivos de poder ( principalmente, pienso en los medios de comunicación que dictan cómo es la realidad tal y como quiere el poder y si en los medios no aparece nadie que se oponga a la sociedad, significa que no hay nadie que se oponga a la sociedad ) del mercado. Se podría decir que el mércado es malvado, pero no es así. Está más allá del mal y el bien, su poder es que no persigue absolutamente nada ( es nihilismo puro ) y por inercia destruye cualquier otro poder. El mercado desintegró los sistemas feudales, cosa que podríamos considerar bueno pero también esta desintegrando lo humano, diciendo lo que es y lo que no es humano, cosa que podríamos decir que es malo. Pero como he dicho, no es ni uno ni lo otro, ha disuelto los sistemas feudales y lo humano por la misma causa, totalmente ajeno a la ética, que es su propia inercia de no perseguir nada y esa inercia destruye todo poder que se le oponga.
Este nihilismo que nos envuelve es responsable de que a nadie le importe lo que represente el arte a diferencia de antes donde el arte respondía a unos valores y una visión del cosmos coherente.El conocimiento ayudaba a saber si lo que teníamos delante era arte o no ( si respondía a x valores o no). Hoy en día en cambio el conocimiento puede impedir que el mercado pueda convertir la basura en oro y por eso mismo el mercado destruye el conocimiento.
En ese proceso de convertir en oro lo que se le antoje al mercado se produce el espectáculo, aplicado en el mundo de arte sería vender basura como si fuera arte ( como si fuera oro ).Dicho de otra forma, el espectáculo se produce cuando es tomado un objeto (o concepto) y se transforma para que sirvan a los intereses del mercado, que como he repetido reiteradamente, es el de producir oro. Esto sucede por ejemplo con el concepto arte, que ha sido transformado para que sirva a los intereses del mercado. Hoy en día el arte como espectáculo, el echo que impide todo valoración artístico desde el conocimiento, se conoce como el ''arte para las élites''. Tal y como yo lo entiendo, en las élites se dan los mayores beneficios (donde se pagan los mayores precios) para el mercado, donde el proceso de convertir cualquier cosa en oro finaliza ( en el caso del arte, puesto que para otros casos no es necesario pagar un alto precio por la basura ) y éstas élites no responden al valor artístico desde el conocimiento sino al valor artístico desde el precio que se fija a la obra que sea el caso. Cuando no queda nada de la sociedad que no sirva a los intereses del estado, se hablaría de ''lo espectacular integrado''.
Pero antes de fijar el precio a la obra de arte, debemos saber qué es y no es obra de arte. Esto es fácil. Arte es aquello que el mercado dice que es arte y la forma de decirlo que tiene son las Galerías de Arte.Que una caja sea una caja en todos los lugares del mundo, menos en una Galería de Arte es un fenómeno propio de la era moderna. En una Galería de Arte la caja sería una obra de arte.
El panorama que nos presenta Azúa es devastador.No hay nada que escape del mercado, de esta época nihilista que lo absorve y anula todo, haciéndo que sirva los intereses del mercado y esos intereses son (la) nada. Parece que no nos queda otra que aceptar este panorama y empezar a ahorrar si queremos disfrutar de arte a domicilio.Pero parece que Azúa le da una última vuelta de tuerca pero de soslayo, dejándolo caer quien no quiere la cosa en las distintas entradas y creo que la clave se encuentra en la entrada de Galería de Arte y Mercado.
En Mercado menciona que no todo cae en el nihilismo e irónicamente, lo único que no cae en el nihilismo es el propio arte. Más concretamente, el arte no representa el nihilismo del mercado como lo puede hacer la T.V., no lo representa porque el arte no tiene límites al representar nada. Puede representar lo que quiera, como quiera y si quiere, el arte puede no representar absolutamente nada. El arte puede salirse del mercado cuando le plazca y esto se conoce como la ''soberanía del arte''. Y en mi opinión, la clave de esta soberanía la encontramos al final de Galería de Arte. Esta soberanía se da porque al igual que el arte representa cualquier cosa, puede representar en cualquier sitio y no necesariamente en una Galería de Arte. Para que el arte aparezca solo necesitamos de un sujeto ( dando por echo que este sujeto se encuentra en el espacio y el tiempo ). En un espacio aparece la obra de arte y ese lugar determina la obra, pero no significa que el sujeto no pueda crearse su propio espacio de aparición, incluso a veces no puede evitar que la obra aparezca.
Puede aparecer en un parque, en una cocina, en la calle, en un restaurante, en una biblioteca... e incluso dentro de una Galería de Arte, puesto que el arte los envuelve a todos. Pero no creo que Azúa pretenda afirmar la existencia del ente ''Arte'', sino que la soberanía del arte sería la soberanía del sujeto para que el arte aparezca y el sujeto pueda librarse del nihilismo, o no.Tal vez, que el sujeto pueda ''elegir'' qué es el arte sea consecuencia del nihilismo, puesto que vivimos en una época nihilista y todos lo somos. El mercado también es nihilista, pero el mercado no es el nihilismo. No es el mercado lo que nos constituye. Pero el mercado y a nosotros no constituye lo mismo, la ya redundante palabra nihilismo. ¿Por qué nos estamos oponiendo a él entonces? Tal vez sea porque el mercado no es humano y esta destruyendo todo lo que se le oponga. Tal vez lo que se le oponga proviene de nosotros y por eso nos destruye, puesto que el mercado no acepta que se le oponga nada. Tal vez al final no seamos íntegramente nihilistas.
Pero esta última cuestión es una reflexión propia y no de Azúa, que es lo que nos atañe. Y nos atañe una última cuestión que sería la doble cara de Azúa, el de artista y el de teórico.
Como teórico se encuentra dentro de la sociedad al intentar definir las cosas tal y como son. Intenta darnos una visión exacta de lo que sucede en el mundo del arte, qué significan las palabras Mercado, Espectáculo, Galería de Arte... pero mientras intenta describirnos todo eso de iniciativa, desde dentro de la sociedad, su actitud cambia y se sale de la sociedad caricaturizándola. Pone el ejemplo de que el hombre del tiempo miente: dice que hace buen tiempo solo para que las empresas hosteleras ganen dinero. Pero es mentira, con un margen de tres días suelen aceptar casi siempre. Es un mal teórico porque miente sobre lo que en un principio estaba definiendo, mas es un artista porque él de repente no aspira a decirnos la verdad. Se sale de la sociedad y la ridiculiza y miente y nos dice cómo la ve.Echa mano de la soberanía del arte al representar lo que exactamente le da la gana. Y lo que le da la gana es destruir absolutamente todo mediante la ironía, puesto que para ésto sirve.
Se le podría criticar y decirle que mentir está mal. Pero él, como artista debe mentir, porque si dice la verdad cómo teórico, seguirá estando inmerso en la sociedad y si le concedemos esa distancia, nos envuelve, nos mata. Es necesario mentir para salvarse.
Azúa, al escribir este diccionario, no esta haciendo una obra filosófica. Está intentado hacer arte. Arte en el sentido de Baudelaire, de modernidad, arte que intenta captar la fugacidad de lo actúal.Ese es el trabajo del artísta, representar lo actúal tal y como lo hace Azúa. Es la concepción de artista moderno frente al clásico que aspira a la eternidad. Nos representa y capta correctamente lo actúal, pero no lo moderno que es lo que pasará a la historia. Esto se debe a que lo moderno solo existe en el pasado. Tal vez con su obra artística configure lo moderno, pero no lo captará.
Pero tampoco pensemos que como teórico se limita a describir.Hay una reafirmación de este nihilismo, como teórico nos dice que podemos crearnos nuestros propios lugares de aparición de la obra de arte. Atreviéndome a interpretar... como artista está tirándo por el retrete la sociedad y como teórico criba las aguas sucias del mercado, intentado salvar el oro veraz: la soberanía del arte, al soberanía del sujeto.
Aitor Martínez a 15 de Noviembre de 2013.
Soy Aitor.
ResponderEliminarAclarar que cuando hablo de moderno me refiero a lo de ''hoy en día'' por así decirlo y que estas entradas se encuentran en el ''Diccionario de las artes'' de Felix de Azúa. Es un trabajo de resumen que he echo para Fª del Arte.